FILBo 2026: diversidad, voces femeninas y cultura global en el corazón de Bogotá
La Feria Internacional del Libro de Bogotá se consolida como uno de los eventos culturales más importantes de Latinoamérica, y en su edición 38 reafirma su esencia como un espacio donde la diversidad es protagonista. Hasta el 4 de mayo, Bogotá se convierte en epicentro de ideas, literatura y diálogo con la participación de 433 invitados de 22 países, bajo el lema “Escucharnos es leernos”.
Este enfoque no es solo un eslogan: es una invitación a reconocer al otro desde sus diferencias. La programación reúne autores de múltiples generaciones, géneros y contextos, creando un escenario donde convergen distintas formas de entender el mundo. Países como España, Argentina, México y Chile comparten protagonismo con voces del Caribe, representadas por figuras como Kei Miller, Cezanne Cardona y Cristina Bendek, quienes aportan miradas afro y raizales a la conversación literaria global.
Uno de los aspectos más destacados de la FILBo 2026 es el papel protagónico de las mujeres. El 57% de los invitados son escritoras, lo que refleja un avance significativo en la representación femenina en la literatura. Autoras como Kiran Desai, quien regresa tras dos décadas con una novela sobre migración y desarraigo, y la colombiana Pilar Quintana, reconocida por su exploración de la psicología humana, han marcado algunos de los momentos más relevantes del evento.
La diversidad de voces femeninas también se expresa en temas urgentes y contemporáneos. La mexicana Dahlia de la Cerda aborda el feminicidio y la violencia desde una mirada crítica y militante, mientras que la ecuatoriana Nemonte Nenquimo lleva al escenario la defensa del territorio y los saberes ancestrales, tras haber sido reconocida con el Premio Goldman. Por su parte, la rusa Anna Starobinets explora el cuerpo y el horror, y la uruguaya Tamara Silva Bernaschina representa a una nueva generación que reinventa lo fantástico.
La presencia argentina también es clave, con autoras como Alejandra Kamiya, referente del cuento latinoamericano, y Claudia Piñeiro, quien examina las tensiones sociales y de género en sus novelas. Estas participaciones evidencian cómo la FILBo no solo reúne grandes nombres, sino que también impulsa conversaciones necesarias sobre identidad, violencia, memoria y cultura.
Más allá de la literatura, la Feria se posiciona como un territorio multicultural. Voces africanas como Ana Paula Tavares y caribeñas como Ramabai Espinet enriquecen el diálogo sobre historia, colonialismo y المرأة en contextos diversos. Asimismo, el pensamiento indígena tiene un lugar central, con figuras como Juan Chandoy, quien propone nuevas formas de entender el territorio desde la ancestralidad.
La poesía también ocupa un espacio importante con el inicio del Festival Internacional de Poesía de Bogotá, donde autores como Fredy Chikangana reivindican la oralidad y las lenguas originarias como formas vivas de expresión cultural.
Otro pilar fundamental es la inclusión. Gracias a iniciativas como FILBo Incluyente, desarrollada junto a la Fundación Saldarriaga Concha, la Feria incorpora espacios accesibles como conversatorios en Lengua de Señas Colombiana, ampliando el acceso a la cultura y promoviendo una visión más equitativa del conocimiento.
En conjunto, la FILBo 2026 demuestra que la literatura es un puente entre culturas, experiencias y realidades. Más que una feria del libro, es un espacio donde la diversidad se celebra, las diferencias dialogan y cada voz encuentra un lugar.

